Recurso Forestal de Chile, Tipos y Especies en Plantaciones, Pino radiata
Eucaliptus, Bosque Nativo, Plantaciones Forestales, Industria Forestal, Celulosa
ProductoresChileRegión MetropolitanaSantiago
Anónimo Miércoles 8 de Agosto del año 2007 / 13:20

Recurso Forestal

Antecedentes Generales 

Situado en la costa del Océano Pacífico, Chile se distingue en el mapa de América del Sur por ser el país más largo del continente –sus 4 mil 300 kilómetros de longitud equivalen a la distancia entre Madrid y Moscú– y también el más estrecho, con no más de 190 kilómetros de ancho entre cordillera y mar.

Casi la mitad de la superficie continental del país de 75,7 millones de hectáreas, cuenta con potenciales aptitudes forestales y posee vigorosos bosques naturales característicos de zonas templadas y frías, y plantaciones de Pino radiata y eucalipto –especies llegadas desde Estados Unidos y Australia, respectivamente– realizadas por el hombre que constituyen la base del desarrollo forestal. En más del 90% de los casos estas plantaciones se han establecido en suelos descubiertos y erosionados, prestando una enorme contribución ecológica al recuperar suelos degradados.

En total, de las 16 millones de hectáreas aproximadas de bosques con que cuenta el país, sólo un 13,5% corresponde a plantaciones forestales destinadas a la producción de madera, y el resto son bosques nativos en distintos niveles de desarrollo, que en su gran mayoría se encuentran en terrenos privados o públicos bajo protección, tanto por la fragilidad de sus suelos como por las altas pendientes o su cercanía a quebradas y cursos de agua, y no son utilizados productivamente.

Es necesario destacar que los bosques naturales chilenos no están en peligro de extinción, ya que junto con ser casi 7 veces superior a la superficie de plantaciones, el 18% de las zonas en que crecen corresponde a Areas Silvestres Protegidas por el Estado, una de las superficies más altas del mundo en proporción al territorio del país y a su población, lo que asegura la conservación de más de 3,8 millones de hectáreas de bosques nativos. 

Bosque Nativo 

Gracias a su compleja geografía y variadas condiciones climáticas, Chile posee una gran diversidad de bosques naturales, donde resaltan la familia del Roble (género Nothofagus) y algunas especies coníferas, características de zonas templadas y frías.

En el pasado, los bosques naturales eran objeto de un aprovechamiento conocido como "floreo", que consistía simplemente en la extracción de los mejores ejemplares, produciendo paulatinamente el deterioro del bosque.

Hoy, el Estado chileno es responsable de la conservación del patrimonio silvestre y de la protección de la flora y fauna a través de la Corporación Nacional Forestal (CONAF), institución presente en todo el país para velar por el cumplimiento de las leyes que regulan el manejo forestal y protegen los bosques. CONAF administra, además, el patrimonio estatal de 14 millones de hectáreas de Areas Silvestres Protegidas del Estado (SNASPE), que representa más del 18% del territorio nacional e incluye grandes extensiones de montañas, glaciares, lagos y bosques, asegurándose de este modo la protección y conservación de la cuarta parte de los bosques naturales del país. Conozca la superficie y tipo de bosque de Chile en Catastro y Evaluación de los Recursos Vegetacionales Nativos de Chile.

Además del bosque nativo que es protegido por el Estado, el país tiene bosques naturales potencialmente productivos que están en terrenos privados, los que hoy se consumen en forma de leña y se extraen sin consideraciones ambientales ni de sustentabilidad del recurso, por lo que el desafío es lograr su utilización en forma regulada y sostenible en el tiempo, lo que significaría también ingresos para los miles de pequeños propietarios de este recurso.

En la actualidad la apertura de mercados a las maderas nativas y el creciente interés público por la conservación de las especies, ha mejorado las técnicas de aprovechamiento, generalizándose la corta selectiva, el árbol semillero, corta de protección y otras, ya no en experiencias pioneras y superficies experimentales, sino en grandes extensiones en el extremo sur del país, como las regiones de Los Lagos, Aysén y, particularmente, en la Región de Magallanes, donde se han desarrollado experiencias de manejo silvícola en gran escala. Quien desee obtener beneficios del bosque nativo hoy, aunque sea de su propiedad, está obligado por la ley a que un ingeniero forestal elabore un plan de manejo que garantice la sustentabilidad futura del bosque, el que será evaluado por CONAF, que en última instancia debe aprobar el plan de manejo y fiscalizar su cumplimiento. 

Plantaciones Forestales 

Las plantaciones forestales en Chile se han desarrollado como una industria sustentable que provee de la materia prima para las necesidades de la población, a través de múltiples productos que son usados en la vida cotidiana.

Tras décadas de sostenido crecimiento, Chile tiene hoy un patrimonio de 2,1 millones de hectáreas de plantaciones forestales, consistentes principalmente Pino Radiata o Insigne y Eucaliptus, aunque también existen superficies de menor extensión plantadas con Alamo, Pino Oregón, Raulí, Atriplex forrajero, Tamarugo y otras especies.

Aunque las plantaciones forestales cubren menos del 3% del territorio nacional y representan poco más del 13% del patrimonio de bosques del país, abastecen el 97% la industria forestal, con lo que han contribuido indirectamente a proteger el bosque nativo de la corta excesiva, ya que abastecen prácticamente toda la demanda de la población. Esta industria es uno de los mejores ejemplos de desarrollo sustentable, dado su carácter renovable y la optimización del uso de la tierra que representan en relación a cultivos anuales.

En el país, la ley obliga a reforestar todo lo que se corta en el plazo de dos años. La tasa de plantación de los últimos años supera ampliamente a la de cosecha, de modo que por cada árbol cortado, se plantan alrededor de dos. En los últimos 35 años se ha verificado una extensión sostenida del patrimonio de bosques realizados por el hombre; si a mediados de los setenta había 300 mil hectáreas de cultivos forestales, ahora esta cifra se ha multiplicado por siete.

En este sentido, además, es interesante tener en cuenta el valioso aporte ambiental que realizan los cultivos forestales formados por el hombre, en especial para combatir dos de los principales problemas ecológicos de la actualidad: el efecto invernadero y la erosión. Una hectárea de Pino radiata o Eucalipto absorbe 9 toneladas anuales de carbono de la atmósfera y las transforma en oxígeno, disminuyendo las consecuencias del efecto invernadero.

Por otro lado, los cultivos se han establecido en un 90% sobre suelos erosionados, sin cobertura vegetal, arenosos o agotados por las prácticas agrícolas y ganaderas, recuperándolos definitivamente para la vida y la producción de bienes para el hombre. El Pino radiata no produce efectos dañinos sobre el suelo y son excelentes interceptores de las aguas lluvias, debido a su follaje permanente y a su gran superficie foliar, siendo muy eficientes para impedir el arrastre de sedimentos hacia los cursos de agua, lo que es originado por la erosión.

Las dos especies más importantes en las plantaciones forestales chilenas son el Pino radiata y el Eucaliptus Globulus

Industria Forestal 

La industria forestal es la segunda generadora de divisas para el país y la primera basada en un recurso forestal renovable. Genera cerca de 130 mil empleos directos y algo más de de 300 mil indirectos en las áreas de silvicultura y cosecha, industria primaria y secundaria y servicios. A lo largo de los últimos 15 años, ha generado aproximadamente el 13% del total anual de los retornos por exportaciones que realiza Chile.

La industria está orientada principalmente a la exportación, con cerca de mil empresas chilenas que envían a los mercados externos productos forestales con diversos grados de elaboración –pulpa química en primer lugar de importancia, seguida de molduras, madera aserrada, madera elaborada; tableros y chapas; puertas, ventanas y piezas para la construcción; astillas; papel periódico, maderas en trozos, entre otros– a un total de casi 100 mercados en los cinco continentes, destacando América del Norte como cliente principal –en especial Estados Unidos– seguido de Asia, con China y Japón como los mercados más importantes , Europa y América del Sur.

Con proyectos de producción a gran escala, el rubro de la celulosa es la principal actividad económica del sector forestal. Chile está posicionado en el mundo como un productor relevante de celulosa de fibra larga, con uno de los más bajos costos de producción, y ocupa el quinto puesto entre las naciones proveedoras, debido especialmente a la celulosa blanqueada de fibra larga, que usa como materia prima el Pino radiata. Además de ésta, en el país se produce celulosa de fibra corta, que emplea eucaliptus.

Este éxito ha sido acompañado por las continuas inversiones en el área, que en los últimos años han sido las más altas del sector forestal. De los US$ 2600 millones contemplados para el período 2005 -2010, se estima que US$ 2.060 millones se orientarán a la celulosa.

El elemento que distingue a la actual industria de celulosa nacional es su gran escala, su alto nivel tecnológico y diversidad de sus productos, una producción segura, controlada y eficiente, y el uso de tecnologías no contaminantes.

Por otro lado, la industria de la madera aserrada y sus derivados es el segundo gran rubro más importante de exportación forestal, con 37 % del total de productos, que se envían a una diversidad de mercados, destacando principalmente Estados Unidos, Japón y México.

Es interesante mencionar el posicionamiento que ha ido adquiriendo la madera aserrada y sus derivados en el mercado interno, donde la industria de la construcción es un gran demandante y con un potencial en crecimiento.

A comienzos de la década de los 90, avanza en forma eficiente la industria de remanufactura chilena, orientada fundamentalmente a los mercados externos, principalmente a Estados Unidos. Mientras que a inicios de la última década del siglo XX las exportaciones con mayor valor agregado derivadas de la madera no alcanzaban siquiera a los US$ 100 millones hoy superan los US$ 1.300 millones al año, constituyendo casi el 40% del total de productos exportados.

En la actualidad Chile tiene un alto grado de competitividad mundial en productos como molduras y paneles, marcos para puertas y ventanas, y muebles.

La fabricación de tableros y chapas, piezas claves en la industria del mueble, es una de las áreas más promisoria y de las que más ha evolucionado en la industria forestal chilena, abarcando la producción de madera terciada o contrachapados, aglomerada o de partículas, prensada o hardboard, tableros de densidad media (MDF), OSB (Tableros de Fibras Orientadas) y chapas.

El crecimiento de este rubro es especialmente significativo a partir del año 1986. De unas pocas plantas orientadas a fabricar tableros duros y aglomerados para el mercado local, hoy se fabrican cinco tipos de tableros, con una producción total aproximada de dos millones de metros cúbicos anuales, con un crecimiento promedio anual de 23,5% en los últimos 10 años gracias a una constante modernización tecnológica, ampliación de capacidades productivas y al ingreso de nuevos inversionistas.

La industria de las astillas tiene una participación de mercado de exportación que ha mostrado una clara disminución, desde alrededor de 10% hace una década, hasta sólo 4% en la actualidad. Aunque a mediados de los 80 se usaba como materia prima principalmente especies nativas, hoy sólo se producen astillas casi exclusivamente de eucalipto, con una muy pequeña participación de Pino radiata. El resto de la producción de astillas se consume en la industria nacional de pulpa, papel y tableros.

La industria forestal también ha desarrollado de manera importante en los últimos años el área de los papeles y cartones (P&C). Si bien hace 10 años el papel periódico era el segmento más importante en este ámbito, en la actualidad se han agregado otros productos como las cartulinas. Hace una década el papel periódico representaba casi el 60% de las exportaciones de P&C, en tanto que hoy lo hace en sólo algo más del 30%. No obstante, las exportaciones de este segmento de la industria forestal han crecido en esta década casi un 200%, desde alrededor de US$ 130 millones hasta US$ 380 millones 

Preguntas Frecuentes de Bosques

¿Las plantaciones forestales son recursos naturales renovables?

Los bosques plantados son un recurso natural renovable porque pueden estar en permanente producción sin agotarse, siempre y cuando se tomen en consideración las medidas para hacerlos sustentables en el tiempo.

A diferencia de la minería, en la que una vez explotados los minerales se agota el recurso; la industria forestal cosecha y luego reforesta, por lo que se habla de cosecha forestal, no siendo correcto usar el término explotación forestal, que se refiere a la extracción de recursos naturales no renovables como el petróleo y los minerales en general.

¿Qué especies forestales se cultivan en Chile?

Se cultivan principalmente especies originarias de otros países o introducidas, ya que tienen rápido crecumuento, producen madera de buena calidad y se adaptan muy bien al suelo y al clima. Las más importantes son el Pino radiata, Eucalipto, Alamo, Pino oregón y el Aromo australiano.

¿Es menor la biodiversidad en una plantación de pino y eucalipto que en un bosque nativo?

Si comparamos las plantaciones de una sola especie con el bosque nativo, es efectivo que la biodiversidad es menor. Sin embargo, el 92 por ciento de las plantaciones ha sido establecido en terrenos erosionados o sin vegetación, por lo que han aportado biodiversidad al sitio o área.

¿Cuánto bosque nativo existe en Chile?

De acuerdo al Catastro Nacional de Recursos Vegetacionales Nativos, en el país existen 13,4 millones de hectáreas de bosque nativo, mientras que las plantaciones forestales equivalen a alrededor de la séptima parte, con un total de 2,1 millones de hectáreas.

¿Está protegido el bosque nativo en el país?

El 61% del total del bosque nativo está protegido. De esta cifra, 3,9 millones de hectáreas están bajo el Sistema Nacional de Áreas Silvestres Protegidas del Estado, SNASPE, en parques nacionales, reservas forestales y monumentos naturales y 4,3 millones de hectáreas en terrenos privados de protección, es decir, aquellos que por la fragilidad de sus suelos, elevadas pendientes o su proximidad a los cursos de agua no pueden utilizarse o están conformados por especies protegidas como la araucaria, alerce y la palma chilena, entre otras.

En Chile, el Estado protege más del 18% del territorio nacional, cifra que es una de las más altas del mundo referidas a superficies protegidas en relación a su territorio.

¿Cuál es la principal causa de disminución de los bosques nativos?

La obtención de leña es la principal causa de disminución del bosque nativo en Chile. Al año 2001, el consumo de esta madera era de 7,4 millones de metros cúbicos, mientras que el uso industrial fue de 1,1 millones de metros cúbicos.

Otras causas de importancia son la habilitación de terrenos para la agricultura y la ganadería, los incendios y las plagas forestales.

Asimismo se debe considerar como causa de disminución del bosque nativo la sustitución por otras especies forestales, una práctica que está en clara disminución y que afectó sólo al 1,2 % del total de bosque nativo en el período entre 1985 y 1996 de acuerdo a cifras del Banco Central de Chile y la CONAF.

Preguntas Frecuentes de Medio Ambiente

¿Las plantaciones causan daño al medio ambiente?

No. Los bosques plantados están formados por árboles, que son individuos naturales que se desarrollan en armonía con la naturaleza. Una especie no causa daño al medio ambiente por sí sola. En algunos casos, malas decisiones acerca del aprovechamiento del recurso pueden provocar efectos negativos en el entorno natural.

Para evitar que el recurso se deteriore, las plantaciones se basan en un manejo forestal o silvícola, que es la aplicación de técnicas destinadas a obtener el máximo rendimiento de las tierras forestales y de sus productos en forma permanente y sin agotarlas.

¿Por qué se dice que las plantaciones forestales han ayudado a combatir la erosión?

Porque los árboles interceptan gran parte de las gotas de lluvia en su copa y follaje, las que se deslizan lentamente por los troncos, evitando su impacto sobre el suelo y lo protegen del viento y del agua. Asimismo, el agua no escurre y se infiltra, llegando a las napas subterráneas en las que se acumula. El 92% de los bosques de pino radiata que existen en el país se han plantado en suelos que presentaban algún grado de erosión.

¿Es efectivo que el Pino radiata daña el suelo?

No. Uno de los elementos sobre los que se basa esta errónea afirmación es señalar que el Pino radiata acidifica el suelo y por lo tanto no pueden crecer otras especies.

El grado de acidez de un suelo, medido a través de su pH, es una característica de éste y existen árboles que por condiciones naturales crecen en suelos más ácidos que otros. Un suelo con mayor o menor acidez no es un factor negativo en sí y no daña el suelo. No obstante, tanto los bosques nativos como los plantados con pino radiata en Chile tienen suelos con pH similares.

Luego de una cosecha de Pino radiata el suelo queda en muy buenas condiciones, por lo que incluso se pueden elevar los rendimientos de trigo y diversos cultivos agrícolas que se obtienen en otros suelos. Por esta razón, muchos agricultores solicitan a las empresas sembrar trigo en esos suelos.

¿Es efectivo que el eucalipto seca los cursos de agua?

No. Estudios han determinado que tanto el eucalipto, el pino radiata y el bosque nativo tienen similar capacidad de absorción de agua del suelo, de acuerdo con el crecimiento en volumen de madera de cada uno de ellos. Pero en general, los bosques de pino y eucalipto en Chile se ubican en zonas de alta precipitación, por lo que el consumo que hacen en el proceso de fotosíntesis no altera las napas que llegan a los cursos de los ríos.

¿Cómo contribuyen las plantaciones forestales a mejorar la calidad del aire?

Las especies de rápido crecimiento capturan una cantidad considerable de anhídrido carbónico, CO2, liberando oxígeno a la atmósfera a través de la fotosíntesis. Cada hectárea de Pino radiata en pleno crecimiento captura alrededor de 9 toneladas de CO2 al año.

En Chile, las plantaciones existentes de Pino radiata capturan anualmente un total cercano a las 13,5 millones de toneladas de CO2, lo que contribuye a disminuir el llamado "efecto invernadero".

Los bosques absorben CO2 en proporción a su metabolismo, por lo que las especies de rápido crecimiento capturan más anhídrido carbónico que los árboles de crecimiento más lento.

Los árboles maduros o moribundos, junto con absorber CO2, también lo emiten en el proceso de descomposición.

Preguntas Frecuentes de Industria

¿De dónde proviene la madera que se usa en el país?

De acuerdo al Instituto Forestal, el 97% de la madera que se elabora industrialmente en el país proviene en las plantaciones forestales y sólo un 5% del bosque nativo se destina a un uso industrial y el resto es para leña.

¿Cuáles son los principales usos de la madera proveniente de plantaciones?

Fabricación de celulosa, madera aserrada, tableros de diversos tipos, muebles, partes y piezas de estos y molduras, entre muchos otros productos.

¿Qué especie es la más utilizada?

La más usada es la madera de pino radiata y luego eucaliptos.

¿Se usa madera nativa para fabricar astillas?

Si bien durante algo más de 10 años se usaron especies del bosque nativo para elaborar astillas, las que se exportaron principalmente a Japón, hoy la totalidad proviene de madera de plantaciones –pino y eucalipto–, empleándose madera de baja calidad.

En términos ambientales, ¿se puede comparar la madera con sus sustitutos?

La madera no tiene comparación con los productos que la pueden sustituir. En primer lugar es renovable, no así los metales. En segundo lugar, la energía que se utiliza durante la fabricación de los productos de madera –desde su extracción hasta uso final–, es mucho menor comparada con los productos sustitutos, con lo que se protege el medio ambiente. Por ejemplo, el ladrillo y el concreto consumen 3 veces más energía, el acero 17 veces y el aluminio 70 veces más que la madera.

Mientras los bosques plantados con especies forestales captan el CO2 de la atmósfera convirtiéndolo posteriormente en oxígeno, los metales u otros materiales sólo lo emiten y además en volúmenes considerables, contribuyendo a incrementar el efecto invernadero, considerado como uno de los mayores problemas ecológicos del planeta.

¿Qué ventajas tiene el construir en madera?

A través del uso de un método industrializado de construcción de viviendas en madera es posible obtener las máximas ventajas del material como son:

• Fácil traslado, el que puede hacerse por partes -están prefabricadas-, lo que disminuye los costos de transporte y montaje.

• Alta resistencia a los sismos.

• Mayor aislamiento térmico.

• Mejor calidad de vida.

• Mejor comportamiento de su estructura frente a incendios, ya que las vigas no colapsan como el acero.

• Resistente a la corrosión.

• Menor costo de su estructura, ya que las vigas de madera tienen menos peso que otros materiales y se pueden usar grandes luces. 

( cormacorma.cl )
http://www.corma.cl/portal/menu/recurso_forestal/antecedentes_generales

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 1..3 de 3 Opiniones

  1. cosmen » cosmenmerinohotmail.com22:44 Horas, 8/6/2014


    veo a diario como se destruye bosque nativo,como se drenan zonas pantanosas,y como el bosque de eucaliptos seca cada estero. Chiloé no es una zona con pendientes fuertes la zona de Cal buco,y otras así es que este informe esta muy lejos de la realidad.lamentablemente, los datos económicos sin duda deben ser reales pero el costo ecológico,y la deprecación del suelo es irrecuperable.

  2. mmolina » mmolinainfor.cl12:38 Horas, 8/8/2012


    Excelente descripción del sector forestal. Las cifras están y quien no las crea demuestrelo.

  3. Claudio » claudio.donosohiriartgma17:20 Horas, 5/5/2011


    Que manera más grosera de faltar a la verdad, vengan al sur de Chile y verán como se destruyen día tras día bosques nativos para plantar pino y eucalipto. No en suelos descubiertos sino donde había bosque. Chile no es el dueño de las plantaciones forestales, son poco más de dos familias que han acumulado dinero y territorio a costa de destrucción y usurpación, y con el subsidio del Estado, o sea todos los chilenos. El año 2010 Arauco y CMPC percibieron utilidades, o sea dinero para el bolsillo de dos familias, de US$1.274 millones. Mientras, el 82% de los trabajadores forestales viven bajo la línea de la pobreza (Estudio de la Dirección del Trabajo, Región del Bio Bio, año 2007). O sea, prácticamente todas las maravillas que relatan en este documento son falsas.


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