Criadero de Caballos La Esperanza, Yegua
Criadero de Caballos, Centro Reproductivo, Transplantes de Embriones, Cría
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Anónimo Jueves 30 de Agosto del año 2007 / 12:36

CRIADEROS DE CHILE 

La gran esperanza de Núñez 

 

Ubicado camino a Zapallar, en Curicó, el criadero le cambió la vida a este veterinario. "Comenzar a criar me hizo darme cuenta de que no todo es la competencia", dice.

A César Núñez, influenciado por su padre, un criador amateur, siempre le gustaron los caballos. Desde muy niño. Tanto así, que al momento de salir del colegio le ganó el gallito y se fue de Curicó a Santiago a estudiar veterinaria y no medicina, como pretendía su papá.

Apenas salió de la universidad recibió un regalo que sería el inicio de toda una forma de vida para él: su padre le dio la yegua Santa Verónica "Soledad", la primera piedra de lo que sería el criadero La Esperanza.

"Fue en 1978. La crucé con el "Tira", nació la "Tirana", le puse al "Satanás" y llegó la "Simpatía".

De ahí vienen todos sus caballos, explica el criador de caballos curicano.

Al principio, obviamente, fueron inscritos por el corral de su papá. Núñez se fue entusiasmando y compró y compró caballos. Corría con Nicanor Molina y le iba bastante bien. Pero no fue un cuento de hadas.

"Todo se transformó en una pesadilla, porque si me iba bien un fin de semana, me autopresionaba mucho para repetir el resultado al siguiente. Y eso me angustiaba. Sufrí mucho y lo pasé pésimo. Adquiría productos caros, pero les exigía –y me exigía– más de la cuenta. Entré en un círculo negativo y terminé destrozado", cuenta.

Todo cambió un día en el criadero de Gonzalo Vial. Conversando con Jorge Lasserre, Samuel Parot y Ramón Cardemil, vino un giro que terminó por ser una verdadera transformación en su vida.

"Me recomendaron criar caballos y correr en ellos. Dijeron que la visión y el enfoque que yo tendría del rodeo serían otros", dice. Los experimentados criadores no se equivocaron. Pero tuvieron que pasar quince años para que Núñez comenzara a disfrutar.

Ubicado en el kilómetro 1,5 del camino a Zapallar, en Curicó, está el fundo La Esperanza, que motiva el nombre del criadero. Aunque no es la única razón. "Tenía la esperanza de pasarlo bien, que al final es la meta de mi vida. Tiene que haber un grado de competencia, pero no una exageración como la tenía yo".

En 1985, contrató a Mario Tamayo, los caballos empezaron a ser inscritos en La Esperanza y los corrió. Ahí es cuando se empieza a desarrollar fuertemente el criadero.

"Después de esa conversación me cambió la visión y la idea era enfocarlo todo con más cariño. Mi vida sufrió un gran giro. Es que es absolutamente distinto. Cuando uno compra un caballo y paga bien le exige funcionar. Y si falla uno se frustra, porque culpa al animal. La angustia que pasé no se la doy a nadie".

De todas maneras, la cosa no fue fácil.

"Al principio me costó mucho y fundí varios caballos. Los exigía como si fueran productos con maestría, pero Mario me dijo que había que tomárselo con calma. Y así lo hice. Los esperamos y dejamos que llegaran a su madurez".

SE ARMA LA CASA

Como casi todos, Núñez partió con muy poco en el criadero. Arregló un galpón, después hizo la clínica veterinaria, hace dos años pesebreras nuevas y ahora está metido en un nuevo proyecto.

"Estoy terminando un centro reproductivo donde se harán transplantes de embriones, arrendaremos vientres, tendremos extracción de semen fresco y congelación y le prestaremos servicios a criaderos externos. Mi idea es poder reproducir las mejores yeguas que he comprado y sacarles más crías al año, concentrarme en las que mejores resultados me han dado, que son la mayoría hijas del Satanás en madres del Santa Isabel".

Es que La Esperanza ha crecido mucho más de lo que su propietario soñaba.

"Nunca pensé que me iba a dar tantas satisfacciones. Como había sufrido tanto con la competencia, creí que esto iba a ser una variante muy pequeña, pero fue una transformación inmensa. Y estoy feliz, porque me ha ayudado a orientar mi carácter, que es muy competitivo. Por medio de porrazos he aprendido a gozar cada paso que doy con los caballos, antes era sólo ganar. Es que con los criados pasa lo mismo que con los hijos: se les permiten muchas cosas y se les trata de ayudar; por lo mismo, se disfrutan mucho los logros".

De todas maneras, Núñez no se arrepiente de nada.

"Quizás me hubiese gustado hacer el cambio de switch antes, pero si lo hubiese hecho, no tendría la satisfacción que tengo hoy, porque ya viví las dos experiencias".

LAS LÍNEAS

"Tengo del "Taco", "Estribillo", "Bellaco", "No me Toque", el "Tira" y "Roncador". Las dos primeras le dan rapidez y la fineza; mientras que las otras aportan rudeza y resistencia".

El regalón: 'Hoy es el Esquinazo II, porque tengo un caballo como lo soñaba: negro, con las cuatro patas blancas, rápido y atlético".

En la actualidad, Núñez está enfocado en los rodeos para criadores, en los que tiene un título, un vice campeonato y un tercer lugar. En Rancagua, su mejor resultado fue cuarto, en "Custodio" y "Qué Pinta".

Juan Pablo Salgado S.



 1..2 de 2 Opiniones

  1. jimena hernande » jimemilenagmail.com15:29 Horas, 12/1/2012


    bueno la verdad es k lo mio pasa mas por una solicitud kisiera contarle k termine mi carrera de tec vetrinario ase muy poco y soy amante de los caballos me encantaria k si me dieran la oportunidad de aser mi practica con ustedes ya k mi interes son ellos los caballos los cules amo si se pudiera estaria muy agradesida desde ya muxas grasias

  2. Paula Molina » contactoartesarq.cl22:55 Horas, 7/8/2011


    Hola! Tendrás crin para vender? Es para hacer artesanía. Gracias y saludos


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