Siembra, Plantación, Viverización del Eucaliptus. Eucalyptus cladocalyx
Características del Sustrato para Eucaliptus
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Anónimo Miércoles 27 de Junio del año 2007 / 11:18

VIVERIZACIÓN

SEMILLA

Origen: En Chile Eucalyptus cladocalyx se encuentra en poblaciones muy reducidas o sólo en pequeñas parcelas experimentales, por lo que se recomienda recurrir a proveedores comerciales de Australia como por ejemplo Billabong Seed Supplies quienes proveen semillas de la especie en cantidades comerciales (Barros, 1991). En su lugar de origen posee una distribución muy restringida en el estado de South Australia en tres regiones donde las precipitaciones no superan 630 mm al año, concentradas en la estación de invierno (INFOR, 1986).

El periodo de floración se concentra en los meses de octubre a mayo y la cosecha de semilla se debe efectuar durante el periodo de agosto a febrero.

La viabilidad media y máxima de la especie es de 226.000 y 735.000 semillas por kg. Respectivamente (INFOR, 1989).

TRATAMIENTO DE SEMILLA

Las semillas de la mayoría de las especies del género Eucalyptus germinan sin necesidad de tratamientos pregerminativos. Este es el caso de E. Cladocalyx (National Academy of Sciences y Centro Tropical de Investigación y Enseñanza (CATIE), 1984; Barros, 1991).

ESQUEMA DE VIVERIZACIÓN

SIEMBRA

El tiempo de permanencia de las plantas en vivero y por lo tanto, el tamaño que se desea alcanzar, está relacionado con la época de siembra (Montero, 1987). Las semillas de las especies de crecimiento rápido, como Eucalyptus cladocalyx, se deben sembrar a fines de primavera, para favorecer el poder germinativo (Goor, 1967 cit. Montero, 1987), siendo recomendado la segunda quincena de noviembre (INFOR, 1989). En la zona semiárida de Chile se recomienda su siembra entre los meses de octubre a noviembre. En la zona central del país se aconseja sembrar las semillas durante al segunda quincena de noviembre, ya que una temperatura adecuada para la germinación es de aproximadamente 20 °C (Parra, 1986; Barros, 1991), siendo más temprana o tardía la fecha de siembra, según se avance hacia el norte o sur, respectivamente (Boland et al. Cit. Barros, 1991).

La siembra en sistemas de contenedores se puede efectuar en forma automatizada o manual. La siembra manual se hace utilizando dosificadores de tipo hortícola, sembrando 2 a 3 semillas por receptáculo, ya que resulta más fácil ralear que repicar, tapando luego la semilla con un sustrato mas fino y realizando un riego a baja presión.

Otro método ampliamente utilizado es la siembra en almacigeras y posterior repique hacia los contenedores o macetas. Un sistema que entrega buenos resultados es el uso de cajas de 60x40 cm y 10 cm de altura, plásticas o de madera, en las cuales se siembra semilla para obtener unas 1000 plántulas. El sustrato debe ser esterilizado a fin de eliminar insectos, hongos y semillas de maleza (INFOR-FONDEF, 1994). Se recomienda el uso de arena o vermiculita como sustrato, pero puede utilizarse tierra vegetal. Estas almacigueras deben estar en condiciones de semisombra para que ocurra la emergencia de las plántulas; ésta se puede obtener mediante un sombreadero de malla plástica negra, ramas u otro material logrando una cobertura ideal de 30-50% de semisombra. (Serra, 1997). Durante las primeras semanas se debe regar con aspersor 2 veces al día, para luego continuar con un riego diario. Además, se deben realizar aplicaciones preventivas de fungicida e insecticida. Transcurridos 30 a 45 días de la siembra, dependiendo de la especie de Eucalyptus, y cuando las plántulas en la almaciguera tengan uno o dos pares de hojas verdes, además de los cotiledones se debe realizar el repique. Después del repique las plantas deben quedar en semisombra por un periodo de 10 a 20 días, aplicado cuidados similares a los efectuados en la almaciguera (riego y control químico).

CONTROL DE MALEZA

Es posible realizar control manual de maleza.

TIEMPO DE VIVERIZACIÓN

Para obtener plantas de 30-35 cm de altura con adecuada lignificación, se requieren 6-7 meses desde la siembra hasta el momento de la plantación (Parra, 1986).

SUSTRATO

La conformación del sustrato para producción de plantas en contenedores se compone básicamente de corte de pino descompuesta y sin taninos. La corteza puede ser adquirida en plantas productoras de taninos, donde ésta se produce como desecho, la cual debe ser chancada y tamizada para obtener una granulometría homogénea. Existen variadas opción de preparación de sustrato con corteza de pino. Una opción es combinar un 70% de corteza, 20% de arena y un 10% de turba. La arena asegura un flujo de aireación adecuado y la turba aumentar la capacidad de retención de humedad.

La composición de sustrato para plantas en maceta de compone principalmente de arena, tierra del lugar y tierra de hoja en proporción 1:3:1 (Serra, 1997). También se han obtenido buenos resultados con proporciones de 25% de arena, 25% de tierra del lugar y 50% de tierra de hoja.

Todo sustrato debe ser esterilizado previo al llenado de contenedores o macetas para eliminar, semillas de maleza, insectos y hongos. Lo más utilizado es el bromuro de metilo en dosis de una "bombona" (cápsula de 680 g) para esterilizar 3 m3 de sustrato. Debido a que este compuesto es un gas tóxico tanto para el hombre como para los animales, normalmente incluye clorpicrina (dosis de 20-30 cc/m3 de sustrato), que corresponde a un gas de efecto lacrimógeno para detectar cualquier escape (Barros, 1991; Serra, 1997). Además, se aplica fungicida para prevenir ataques de hongos (Furadon en dosis de 7cc en 12 litros de agua, más 100 gramos de Captan para 10 m3 de sustrato (INFOR-FONDEF, 1994).

CONTENEDORES

Para zonas con déficit hídrico, la producción de plantas a raíz cubierta es el método más recomendado y se pueden utilizar macetas de polietileno negro y contenedores.

Macetas: La producción de plantas en maceta es ampliamente utilizado para producir plantas destinadas a zonas semiáridas y se han obtenido buenos resultados con bolsas de polietileno de 10 x 20 cm usando un sustrato compuesto por un 60% de tierra común, 20% de arena y 20% de tierra vegetal, entre los meses de diciembre y mayo (Barros y Rojas, 1987). La mayor ventaja de este sistema de contenedor en zonas semiáridas, donde existen limitantes edáficas e hídricas, es la mayor cantidad de sustrato que acompaña a la planta al momento del establecimiento, lo cual otorga mayor probabilidad de sobrevivencia, si las condiciones del sitio son deficitaria en términos hídricos. Las desventajas asociadas a la producción en maceta, dicen relación con la malformación de raíces principales y secundarias, lo que provoca un pobre desarrollo y probablemente la muerte de la plantación al 3er o 4º año de establecimiento. Además, se incrementa el costo de establecimiento, producto del alto costo de traslado desde los viveros al sitio de forestación.

Contenedores: Es el sistema más utilizado en la producción de plantas a gran escala, principalmente ocupado en los viveros de las grandes empresas forestales del país. Existen diversos tipos de contenedores, siendo los principales a) bandejas plásticas y de polietileno con cavidades de tamaños diversos de 45 cc, 55 cc y 75 cc entre las más utilizadas y b) tubetes, los que se caracterizan por ser unidades independientes con tamaños de 68, 90, 98 120 cc. Los contenedores en general son sometidos a un baño de desinfección con hipoclorito, Plazdip para evitar la penetración de raíces y oxicloruro de cobre para inhibir el crecimiento radicular lateral, manteniéndola latente y favoreciendo el desarrollo de raicillas laterales mejorando la estructura radicular del pan. La mezcla utilizada se compone de 50 litros de Plazdip, 180 a200 litros de agua y 28 kg de oxicloruro de cobre (INFOR-FONDEF, 1994). Las ventajas de estos tipos de contenedores son: muy buena formación y estructura del sistema radicular y facilita el traslado a la plantación. La mayor desventaja se asocia principalmente al reducido volumen de sustrato que acompaña a la planta al momento del establecimiento, lo cual provoca en zonas semiáridas un fuerte shock , repercutiendo en un bajo prendimiento.

La opción más recomendada para producción de Eucalyptus cladocalyx es la utilización de contenedores que contengan un mayor volumen de sustrato, rescatando así las mejores ventajas de ambos sistemas de producción de plantas en vivero.

FERTILIZACIÓN Y CONTROLES QUÍMICOS

En las distintas etapas de producción de plantas se debe aplicar productos químicos con el objeto de controlar enfermedades, plagas y malezas ya que las plantas en los viveros son susceptibles de ser atacadas tanto por agentes bióticos como bacteria, hongos, insectos, nemátodos, roedores, etc., como por agentes abióticos como insolación, heladas, deficiencias nutricionales (Parra, 1986). Se recomienda aplicar un fungicida 8 días después de la siembra, como por ejemplo Fenaminosulf en dosis de 1 g/m2 o Metiran (25 g/100 l de agua). Esta aplicación se repite durante la emergencia de las plántulas y otra 5 días después de emergida la totalidad de las plantas (Parra, 1986). Para evitar la infección por hongos, especialmente Dumping off, la humedad relativa del vivero no debiera superar el 80%. El control químico de malezas se realiza mediante la aplicación de herbicidas como Dinitro-butyl (19 l/ha) 3 días antes de la emergencia, o Nitrofen (7 kg/ha), el que se aplica posterior a la siembra (Parra, 1986).

En relación a la fertilización, en general la aplicación de 1 gr de NPK (2:3:4) granulado por planta suple los requerimientos nutricionales de todas las especies que se producen comercialmente. Se aplica en tres ocasiones con intervalos de 6 a 8 semanas, iniciándose 8 semanas después de la siembra y en dosis de 0,2; 0,4 y 0,4 gr por planta. En contenedores la aplicación debe hacerse cada 7 a 10 días con una dosis aproximada de 0,1 gr por planta iniciándose 6 semanas después del repique (Barros, 1991).

MEJORAMIENTO GENÉTICO

Ensayos de procedencia instalados en julio de 1993 en las cercanías de Los Vilos indican que existen grandes diferencias de crecimiento de acuerdo al origen de la semilla, existiendo diferencias significativas entre las procedencias locales, del sur de Australia y de Nueva Gales del Sur. Las procedencias locales de Peñuelas, Peralillo y Longotoma lograron crecimientos mayores a los alcanzados por las procedencias australianas, reflejando la ganancia de una adaptación previa (Parra, 1997).

RIEGOS

Eucalyptus cladocalyx, al igual que la mayoría de las especies forestales, necesitan bastante agua al principio de la estación de crecimiento para promover el desarrollo da las plántulas, pero posteriormente debe disminuirse el riego con el objeto de lograr plantas más resistentes. Lo anterior se debe a que con abundancia de agua (manteniendo el suelo a una humedad de 90-100% del agua disponible) se producen plantas grandes con tallos suculentos y raíces pequeñas; en tanto las plantas sometidas a cierto estrés hídrico (riego cercano al punto de marchitez permanente o cuando la humedad del suelo se encuentre entre 0-20% del agua disponible) las plantas se desarrollan más pequeñas, con mayor cantidad de tejido leñoso y con un cuociente más equilibrado entre tallo y raíz (Parra, 1986; Toumney y Korstian, 1947 cit. Montero, 1987; Muñoz et al., 1989).

El efecto del riego sobre el desarrollo final de las plantas está directamente relacionado con el período de siembra; siembras tempranas producen mayores diferencias de tamaño que en las tardías, en que no se aprecian diferencias entre los riegos (Muñoz et al., 1989). Para lograr un efecto de endurecimiento en la planta, antes de ser trasladada a terreno, los riegos deben distanciarse lo más posible, pero se recomienda aumentar la intensidad (Serra, 1997). Por otra parte, lo que determina la frecuencia y cantidad de riego es el tamaño requerido para las plantas; una vez alcanzado ese tamaño el riego se debe reducir (Goor, 1964, cit. Montero, 1987).


http://www.infor.cl/webinfor/pw-sistemagestion/pt_02/plantaciones/txt/Viveriza/VICLA.htm

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